En Curvature, la precisión es fundamental hasta en el componente más pequeño. Cada transceptor que gestionamos se somete a pruebas rigurosas para validar la intensidad de la señal, los niveles de potencia y el rendimiento óptico mediante nuestra herramienta de diagnóstico propia, TechWork Space. Una vez que una unidad supera las pruebas, se registra, se certifica y se prepara para su envío, lista para su uso inmediato en su entorno de red.
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